Decoración en viviendas alquiladas

Hacer que te sientas como en tu propia casa en una vivienda alquilada es todo un desafío en la decoración.

Cuando se trata de decorar un espacio, los inquilinos se enfrentan a un conjunto de retos. Las propiedades a las que entran en el mejor de los casos están decoradas al estilo y gusto de otras personas, y en el peor, sucias y sin alma.

Pero a diferencia de los propietarios, que pueden derribar y pintar paredes para transformar completamente una estancia, los inquilinos (en algunos casos) no pueden ni siquiera colgar un clavo en la pared sin el permiso del casero.

O incluso si tenemos su permiso y bendición, es muy probable que no queramos gastarnos ni dinero ni tiempo en una propiedad que no es la nuestra, ni comprar cosas que no podamos llevarnos cuando finalice el contrato.

¿La solución? Decorar con cosas baratas, que se puedan transportar y que no sean permanentes.

Siguiendo estos consejos podrás trasformar incluso la casa de alquiler más monótona en un verdadero hogar.

Antes de empezar a decorar:

Si piensas hacer algunas modificaciones, como por ejemplo pintar el color de las paredes, cambiar las cortinas y la iluminación, poner alfombras nuevas y colgar algunos cuadros, consulta siempre a tu casero antes de empezar cualquier trabajo. Y siempre obtén el permiso por escrito, que las palabras se las lleva el viento.

Aprende a decorar tu piso

Mantenle informado de los cambios que vas a hacer y si te es posible consúltale si le parece bien este tono de color o el otro.

Sobre todo asegúrate de que los cambios que hagas sean reversibles (quitar una alfombra, volver a pintar la pared del color que estaba…) si quieres que te devuelva la fianza una vez se acabe el contrato.

Cualquier cosa que quites o apartes, tales como alfombras, cortinas, pomos de puertas… la tendrás que guardar cuidadosamente en un lugar sin humedad para reponerla cuando llegue el momento.

Tu sillón favorito

Para que tu casa sea tuya, deberías llevar contigo tu sillón o butaca favorito. No me refiero a un sofá grande, no. Hablo del típico sillón de masaje como estos, ese que lleva contigo toda la vida y que se ha convertido en tu rinconcito favorito. Aunque el piso no sea tuyo, no dejes tu sillón por nada del mundo.

Sillón de masaje, imprescindible

Siempre es bueno tener un mueble que nos sirva de “ancla” en un piso de alquiler. En mi caso es mi sillón, pequeño, viejo y maravilloso. ¡Es mi espacio!


Decora con estos colores maravillosos

Cuando no podemos hacer modificaciones en la estructura de una vivienda, el color se convierte en nuestro mejor aliado.
Pintar de otro color las paredes de nuestra casa de alquiler causará más impacto en el ámbito de la decoración, que cualquier otra cosa que hagamos.

Como regla general, los tonos claros y neutros ampliarán el espacio visualmente, mientras que los tonos más oscuros hacen sentir una estancia más acogedora e íntima. Los tonos mates son menos abrumadores que los brillantes y es más probable que el propietario acceda y de su aprobación. Si nos tumba la idea de pintar todas las paredes, puedes sugerir pintar solo una pared. Una pared pintada en un color más oscuro en contraste con las demás en tonos neutros es una buena idea.

Otra idea es optar por pintar en un tono más claro que el color de pared existente, ya que será más fácil de cambiar después.

Guarda la pintura sobrante para futuros retoques y entrégasela al casero cuando se vaya.

Fabulosos suelos

Tendemos a olvidar que el suelo ofrece la mayor extensión de color en una habitación, por lo que cualquier cambio que hagamos representara una gran diferencia en la apariencia general de nuestro nuevo hogar.

Disfrace una alfombra gris o manchada con coloridas y baratas alfombras de tiendas como Ikea o LeRoy Merlin.
Recuerda que debes colocar una cinta antideslizante debajo para evitar que la alfombra se mueva.

Los suelos de madera rayados y en mal estado recuperaran su aspecto con una buena capa de barniz o cera.

Si no hay más remedio, puedes optar por poner un suelo vinílico o tarima flotante fácil de colocar por nosotros mismos, sin clavos ni pegamento.

Espacios verdes

Introduce vegetación añadiendo plantas, flores y terrarios. Los elementos naturales tienen un efecto calmante y suavizan cualquier habitación, por lo que pon una planta en tu vida.

Pon una maceta en tu vida

Si tienes balcón o terraza adquiere una buena cantidad de macetas y jardineras coloridas.

Puedes crear un mini huerto si es que se te da bien la horticultura o si no déjalo en plantar hierbas aromáticas en la cocina. Todas estas cosas puedes llevártelas cuando te mudes.

Escaparatísmo

A menudo la mejor solución es eliminar las cortinas sucias y dejar que entre la luz natural sin restricciones.

Sin embargo, la falta de privacidad puede ser un problema o a lo mejor preferimos controlar la cantidad de luz que entra en casa. Si es el caso, considera el retirar y guardar las cortinas existentes y sustituirlas por un estor o una veneciana.

Ambas están disponibles en tiendas de decoración en una gran variedad de tamaños y dibujos que incluso podrás reusar si te mudas.